LUIS GUERRERO GUERRA ES EXPERTO EN PREVENCIÓN DE RIESGOS Y HUALAÑECINO DE CORAZÓN. AVECINDADO EN PARRAL, NO OLVIDA A SU PATRIA CHICA Y ESTÁ SIEMPRE PENDIENTE DE SU HUALAÑÉ.


Estimados coterráneos y lectores de Ciudad Huala, todos los días escuchamos a través de la radio o vemos por televisión la ocurrencia de distintos tipos de accidentes que se producen en distintos puntos de nuestro país; pero nunca nos preguntamos porque pasan estos accidentes, será quizás ¿por el mundo convulsionado en que estamos insertos? Por ¿el estilo de vida que llevamos? O será que ¿no nos estamos cuidando como corresponde? Bueno, cada cual tiene una respuesta, (en lo personal me inclino por la última opción), por eso encontré pertinente realizar algún comentario referente a un tema que no le damos la importancia que requiere; como lo es AUTOCUIDADO. Espero sea de vuestro agrado y rescatemos algún aprendizaje de este y lo llevemos a nuestro diario vivir.

 

EL AUTOCUIDADO

 

“Todo lo que un trabajador o persona razonablemente puede hacer para no accidentarse, más allá de las condiciones de trabajo existentes y de lo que hagan las demás personas”.

 

Lo anterior podríamos asumir que es el concepto de modo amplio de lo que se considera el “AUTOCUIDADO”, pero ¿Qué es lo que hacemos o cuanto ponemos nosotros para velar por nuestra seguridad? ¿Somos capas de responsabilizarnos por nuestros actos o siempre esperamos que otros lo hagan por nosotros? Durante años se endosó esta responsabilidad a otros, sin valorar mayormente la relevancia de protegerse a sí mismo.

 

Como principio el AUTOCUIDADO utiliza un modelo participativo en el cual se enfatiza la responsabilidad personal con el propósito de

disminuir las conductas de riesgos y aumentar las conductas seguras destinadas a prevenir sucesos no deseados.

 

Toda actividad humana lleva en sí un riesgo. La posibilidad de sufrir un accidente está presente en todo momento desde que nos levantamos, por ejemplo caernos en la ducha, quemarnos al tomar desayuno, ser atropellado, chocar al irnos al trabajo, etc. Podríamos enumerar una serie de accidentes, pero lo importante no es tener un listado interminable de riesgos, sus consecuencias y las respectivas medidas de control, lo realmente importante es entender que la seguridad parte por quererse a uno mismo.

 

Las consecuencias de un accidente no solo afectan a la persona involucrada, también impacta en el lugar de trabajo, a su propia familia y a la sociedad que debe asumir el costo final en forma solidaria. Uno de los principales objetivos es lograr un cambio cultural en la forma de enfrentar los riesgos, sensibilizando a las personas para que sean proactivas en temas de seguridad. Este solo se logra cuando todos los miembros de una organización están de acuerdo en establecer, como prioridad, su seguridad y la de los demás. Esto se logra asumiendo hábitos y actitudes seguras en cada tarea o actividad que desarrollan, por más sencilla que esta sea. Este cambio de mentalidad debe ser transversal, ya que involucra a todos los integrantes de una institución, independiente del cargo y función que desempeñe.

 

Cuando existe una cultura de AUTOCUIDADO, no es necesario exigirle a un trabajador que utilice sus elementos de protección personal (EPP), ya que él sabe cuándo es el momento preciso en que requiere utilizarlos. Lamentablemente nuestra realidad es muy distinta y está muy alejada de la cultura de AUTOCUIDADO, debido a que los trabajadores evitan el uso de EPP en todo momento, incluso cuando se ven enfrentado a un riesgo. Esto debido a que los trabajadores tienen la creencia de que a ellos nunca les va a ocurrir nada o simplemente creen que los accidentes se deben a la “mala suerte”.

 

Debemos entender que los accidentes se pueden evitar y que la clave para ello la tenemos nosotros mismos. Debemos dejar atrás las explicaciones burdas y poco racionales como echarle la culpa al destino o la mala suerte.

 

“LAS PERSONAS QUE SE ESTIMAN A SI MISMAS, SE CUIDAN MÁS, PROTEGEN MÁS Y CUIDAN A LOS SUYOS”


SEMINARIO RESIDUOS SOLIDOS

De acuerdo a lo informado por CiudadHuala, hace unos días atrás, (no se indica el lugar y fecha) se llevo a cabo con la presencia de algunas autoridades Ambientales y comunales, un Seminario de Residuos Sólidos, denominado “Valorización y Reciclaje de Residuos Sólidos Domiciliarios” destinados a alcaldes, concejales y funcionarios municipales. Debido a las circunstancias actuales (campaña electoral) dudo que estas autoridades se tomen el tiempo necesario y den a conocer a la comunidad lo que se planteó en este seminario. En lo personal, creo que es un tema de real importancia especialmente para nuestra querida comuna que aun no se encuentra mayormente contaminada. Este tema nos compromete a todos y en esta oportunidad sin haber asistido a dicho seminario y desde mi perspectiva voy a tratar de comentar en términos generales respecto a esta problemática.

Nuestro actual modelo de vida supone un gasto de recursos naturales y energéticos cada vez más creciente e insostenible. Las formas industriales de producción y consumo masivos que lo hacen posible están generando de manera progresiva la destrucción de nuestro planeta.

Algunos efectos ya son claramente perceptibles: Aumento de las temperaturas, agujero en la capa de ozono, desertificación, acumulación de residuos radiactivos, extensión de enfermedades como el cáncer, insalubridad del agua dulce, agotamiento de los recursos renovables y no renovables, etc. Esto además acompañado con el despilfarro desmedido de algunas sociedades repercute directamente en la pobreza de otras y contribuye al deterioro ambiental general. Hay que tener en cuenta y de acuerdo a ciertos estudios; los límites de los recursos naturales indican que el actual modo de vida es insostenible. El consumo en constante expansión somete al medio ambiente a una gran tensión, con emisiones y derroches que contaminan la tierra y destruyen los ecosistemas. Este estilo de vida moderno y progresista trae aparejado un crecimiento exponencial y sostenido de la población urbana que no cesa de crecer; prueba de ello son los signos expresos de tensión ambiental que muestran las grandes ciudades hoy en día en todo el mundo, en los que se destacan la mala calidad del aire, exceso de ruido, atascos de tráfico, pérdidas de zonas verdes, insalubridad del agua potable, falta de servicios públicos adecuados y el tema que nos convoca en esta oportunidad la excesiva Generación de Residuos y sus Consecuencias.

La cantidad de residuos producidos por habitante ha aumentado; han aparecido muchos más residuos de difícil tratamiento como los productos eléctricos y electrónicos, de los cuales las empresas que lo venden no se hacen responsables; se ha masificado el uso de productos y envases de usar y tirar, sin reflexionar demasiado sobre el impacto ambiental que esto trae aparejado. Diariamente estamos siendo invadidos por una serie de residuos los cuales se clasifican en:

Residuos Urbanos, Industriales, Mineros, Radioactivos, Forestales, Agropecuarios, Sanitarios o Clínicos.

De estos tipos de residuos y de acuerdo a su clasificación, existen una gama indeterminada de elementos contaminantes que se desprenden de ellos, con los cuales estamos conviviendo normalmente, tales como el vidrio, el plástico, el papel, el cartón, las materias orgánicas, los textiles, los metálicos, etc.

En esta oportunidad nos vamos a centrar en los Residuos Urbanos, que son precisamente los que generamos diariamente en nuestras casas, trabajo y comunidad en general. Estos se clasifican en dos grupos: Residuos Orgánicos e Inorgánicos.

Los Orgánicos, son biodegradables, se componen naturalmente y tienen la propiedad de desintegrarse rápidamente, transformándose en otra materia orgánica. Ejemplo: Restos de comida, frutas y verduras, carne y huevos.

Los Inorgánicos, tienen características químicas, lo que permite que tengan una descomposición lenta. La mayoría de ellos son de origen natural, pero no son biodegradables. Ejemplo: Bolsas y botellas de plástico, latas, envases tipo brick, etc.

En la antigüedad y dentro del medio rural, la gestión de la basura y la basura en si nunca fue un verdadero problema, ya que los residuos orgánicos seguían el ciclo de la vida sirviendo de abono o de alimento para los animales, los vertidos a los ríos eran depurados por las propias aguas debido al gran poder depurador de la naturaleza. En cambio en las ciudades, la basura sigue siendo un problema casi desde el origen de éstas, debido a la alta densidad de la población y el hecho de arrojar basura a las calles ha producido la proliferación de insectos, roedores y microorganismos patógenos, trayendo como consecuencia muchas enfermedades.

 

Un mal sistema de gestión de las basuras, produce un deterioro del entorno debido a la contaminación del aire, del agua y del suelo. De ahí la importancia de realizar una recogida selectiva, es decir, la separación de los residuos en origen. Es aquí donde las autoridades juegan un papel importante, ya que deben desarrollar un buen sistema de gestión la cual debe ser promovida o informada a la comunidad a través de campañas en terreno y difundida a través de los medios de comunicación disponibles; todo esto en beneficio del medio ambiente o entorno que nos rodea. El reciclado, así como la recuperación de materias primas, son técnicas necesarias para llevar a cabo lo que se denomina un desarrollo sostenible.

 

Como nos podemos dar cuenta nuestro gran problema son los residuos no aprovechables que generamos diariamente, esto debido a que la sobrepoblación, las actividades humanas y el consumismo han acrecentado mucho la cantidad de basura. La sobreexplotación de los recursos naturales y el incremento de la contaminación, amenazan la capacidad regenerativa de los sistemas naturales. Frente a esta situación surge la interrogante ¿Qué podemos hacer? Lo ideal es que la basura como tal no debe existir; la naturaleza nos enseña que todo lo producido y creado es reintegrado al medio y con la basura debe buscarse lo mismo, es decir, que todo sea aprovechado de una u otra forma.

 

Debemos ser capaces de buscar las variantes e iniciativas para reducir y en lo posible resolver el problema de la basura, esto depende principalmente de las autoridades, las industrias, las personas o la comunidad en su conjunto. De acuerdo a los estudios existen algunas iniciativas que nos podrían ayudar a solucionar en parte esta problemática, y esto se refiere a que debemos incorporar y aplicar en nuestras casas, trabajo y lugares donde desarrollamos nuestras actividades a diario el método de las 3 R.

 

REDUCIR: Es la acción de reducir la basura que generamos a diario, tratando de consumir productos que presenten la menor cantidad de productos posibles, consumir solo lo necesario y siempre tratar de no derrochar, consumir de manera racional y consciente el agua, la electricidad y el gas.

 

REUTILIZAR: Se trata de usar al máximo posible los elementos, así se contribuye a que disminuya considerablemente el impacto contra el Medio Ambiente, como por ejemplo limpiar bien los frascos y potes y darles un nuevo uso, utilizar el papel por ambos lados antes de tirarlos, elegir siempre comprar y consumir productos que vienen en envase retornables, juntar y reutilizar el agua lluvia para regar plantas o lavar el auto.

 

RECICLAR: Implica cualquier proceso o tratamiento que se le da a los desperdicios domésticos transformándolos en nuevos materiales utilizables, como reciclar papel y cartón y conseguir papel reciclado, hay empresas que se dedican al reciclaje por lo que se recomienda organizarse como comunidad y ponerse en contacto con ellas para que se encarguen de buscar una solución en conjunto, otra forma de reciclar es armar nuestra propia Compost, lo cual convierte los desechos orgánicos en tierra fértil para las plantas.  

Sabemos que no estamos acostumbrados a reciclar, quizás se torna un poco difícil, pero si hacemos un esfuerzo se puede lograr y es más fácil de lo que se piensa.

 

También es de suma importancia separar la basura por su tipo (orgánica e inorgánica) cuyo objetivo es disminuir la cantidad de basura que producimos y sacarle provecho.

 

Quizás lo expuesto anteriormente en lo teórico se nota un poco complejo, pero si hacemos un esfuerzo para llevar a cabo estas simples prácticas podemos concluir que está en nuestras manos conseguir una reducción considerable de la generación de residuos y de esa forma estaremos contribuyendo a tener un medio ambiente más saludable en el presente y las generaciones futuras.

 

Luis A. Guerrero Guerra

Experto en Prevención de Riesgos


ACCIDENTES EN FIESTAS PATRIAS

 

Las noticias, los datos y las estadísticas, nos indican, que los festejos del 18 de Septiembre traen aparejados, lamentablemente, algunos accidentes propios a dichas celebraciones, por lo que es necesario conocer cómo actuar frente a ellos y, más importante aún, cómo prevenirlos.


Ahogo o sofocación por atragantamiento de alimentos, intoxicaciones, cortes por “hilo curado” o manipulación de elementos cortantes y quemaduras debido al contacto directo con parrillas y otros enseres de cocina son algunos de los accidentes más comunes que ocurren durante las celebraciones de Fiestas Patrias.

Aquí les indico alguno de ellos, y en forma muy resumida la forma de prevenirlos y tratarlos.

Debo dejar en claro que las indicaciones aquí descritas corresponden a las medidas básicas de primeros auxilios, por lo que siempre y en la medida que se pueda, hay que trasladar a la persona accidentada al centro asistencial más cercano.

 

Atragantamientos:

Prevención: cortar los alimentos en trozos pequeños y masticarlos bien.
Cómo actuar: a través de la Maniobra de Heimlich que consiste en abrazar al afectado por atrás y hacer presión en la boca del estómago. En lactantes, provocar arcadas o ponerlos boca abajo, presionando también la boca del estómago.


Intoxicaciones:

Prevención: consumir alimentos cocidos y en lugares autorizados con medidas básicas de higiene, evitar el consumo excesivo de alcohol.
Cómo actuar: mantener a la persona hidratada, dándole agua hervida en formas constante y bajas cantidades, llevar a la persona al centro asistencial.

Volantines:

Prevención: no usar “hilo curado”, ni elevar cerca del tendido eléctrico.
Cómo actuar: en caso de corte llamar a una ambulancia; mientras, cubrir la zona que sangra y presionarla fuertemente. Ante electrocución llamar a urgencia, no acercarse a la victima mientras no se compruebe que no existe flujo de energía eléctrica, una vez comprobado lo anterior, verificar que la persona esté consciente, no movilizarla y preguntar en qué zonas del cuerpo siente dolor.


Quemaduras:

Prevención: evitar que niños entren a lugares donde se manipulan ollas calientes, agua o aceite calientes, hornos encendidos o parrillas.
Cómo actuar: aplicar abundante agua helada en la zona afectada. Luego de unos minutos sacar la ropa y cubrir con un paño limpio. Acudir a un centro asistencial.

 

Es de suma importancia que tomemos las medidas preventivas necesarias y apliquemos de buena forma el concepto de “AUTOCUIDADO”  que se refiere a todo lo que las personas podemos hacer para evitar un accidente, más allá de las condiciones de trabajo o ambientales existentes y de lo que hagan las demás personas. Aplicando este simple concepto evitaremos cualquier acontecimiento no deseado que nos podría amargar la celebración de nuestra Fiesta Nacional.